31/10/13

Agricultura Ecológica en Canarias. Buscando El Factor Emancipador.

Nos encontramos con este excelente trabajo realizado por Samuel García Arencibia, que lleva por título: Agricultura ecológica en Canarias. Buscando el factor emancipador. Como anarquistas, siempre nos han gustado las cosas claritas y escribir negro sobre blanco, y, este trabajo, pone los puntos sobre las íes sentando las bases de la problemática para el desarrollo de una agricultura realmente ecológica en Canarias. Es un trabajo hecho desde un enfoque valiente, clarificador e inteligente. De recomendada lectura para iniciad@s y profan@s en el mundo de la agricultura ecológica, ya que nos da las claves necesarias para entender qué está pasando realmente con nuestra agricultura. Claves extrapolables totalmente a otros ámbitos de nuestra vida. Felicitamos y agradecemos nuevamente al autor por el esfuerzo vertido en este indispensable trabajo y lo difundimos, como no podía ser menos.

30/10/13

Buenaventura N.39

Nuestro boletín de Noviembre, para descargar, difundir o visualizar directamente on-line.

Nº 39 Noviembre 2013 by Conscienciayrabia

Comunicado de Apoyo Accidente en la Minería [CNT-León] .

Un fatídico accidente ha acabado con 6 vidas en el Pozo Emilio de la Hullera Vasco Leonesa. La causa, un escape de gas que ha dejado atrapados a 10 mineros. Hace 18 años que no ocurría una accidente tan grave en la minería española ; los últimos accidentes mortales en nuestras comarcas mineras ocurrieron en el 2011 en Torre del Bierzo y en Cerredo. Mucho tendrá que ver que las condiciones laborales y los salarios han retrocedido, como en todos los sectores a cotas de hace 30 años. La codicia de los empresarios y los políticos solo entiende de beneficios económicos y no de vidas humanas. Desde el poder político y económico los ataques a la minería han sido constantes, con grandes recortes en las subvenciones, un plan del carbón irrisorio y multitud de despidos. También se ha abaratado en mano de obra, el material en las minas roza la escasez con la consiguiente merma de medidas de seguridad dentro de las empresas. El nivel de accidentes ha aumentado desde que se vienen imponiendo estos recortes, un herido grave en Cerredo al precipitarse de cabeza por una chimenea, 2 trabajadores quemados en una explosión de grisú en el mismo grupo y hoy 6 compañeros han fallecido al producirse un escape de gas. La desfachatez de este gobierno no tiene límites y el Ministro de Industria Jose Manuel Soria acompañado del presidente de la Junta Juan Vicente Herrera se desplazan a León para solidarizarse con las familias de los afectados. Quizás sin tanto recorte estos accidentes nunca hubiesen sucedido. Todavía recordamos las palabras del ministro diciendo que los mineros eran unos privilegiados, pero ¿dónde está el privilegio? ¿Quizás sea un privilegio el que 6 compañeros pierdan la vida en sus puestos de trabajo?
Desde CNT damos nuestro más sentido pésame a las familias y compañeros afectados por el accidente y deseamos una rápida recuperación para los heridos.
CNT León.

28/10/13

La hora ímpia. 27/10/2013

En el siguiente enlace podéis descargar el programa de hoy.
Esperamos que sea de vuestro agrado.
Pincha aquí.

Saludos cordiales.
GA Volia

27/10/13

Contra la educación del Capital.

(Fragmento del Texto "Contra la educación del Capital", de lxs compañerxs de la Coordinadora Anticapitalista Asturies).

“Más celosas de lo suyo por la importancia de los intereses que debían defender,
y por la posibilidad de reflexionar sobre esos intereses mediante el “ocio” que les
aseguraba el trabajo ajeno, las clases opresoras adquirieron con respecto a las oprimidas
una más clara conciencia de ellas mismas. Fue en virtud de esa máxima precisión en sus
propósitos, que adecuaron a éstos su propia educación y la educación que impartían a
los otros. “
Anibal Ponce. Educación y lucha de clases


“El proletariado no puede reconocerse verídicamente en un agravio particular sufrido y tampoco, por lo tanto, en la reparación de una agravio particular, ni de un gran número de estos, sino únicamente en el agravio absoluto de haber sido relegado al margen de la vida.”
Guy Debord.

El sistema capitalista, así como sistemas anteriores, ha usado desde siempre la “educación”para sus propios fines. El sistema de enseñanza, sea público o privado; religioso o laico ha sido siempre una herramienta más en el adoctrinamiento de el proletariado, destinada únicamente a su propio beneficio.
No vamos a defender una educación alienante que destruye cualquier atisbo de creatividad y lo aprovecha para sus intereses de producción de mercancías, explotando las habilidades físicas o intelectuales al servicio de la cadena de montaje capitalista y formando mano de obra lo más productiva posible 
No vamos a defender la “educación pública de calidad”, cuya misión es convertirnos en buenas ciudadanas que no se cuestionen este sistema de muerte, metiéndonos a martillazos su ideología desde bien pequeñas. Una educación que tiene por misión convertirnos en pasivas espectadoras de la historia de este mundo de mierda, destruyendo la conciencia crítica y fomentando la imbecilidad, el pensar lo mínimo posible y esforzarse lo máximo posible en memorizar y aceptar como naturales las relaciones sociales que crea el capitalismo, adoctrinándonos desde el principio de nuestras miserables vidas y haciéndonos interiorizar la competitividad, el pasar por encima de quien sea y dejando claro que la vida humana no es nada comparado con cualquiera de sus mercancías; castigando y reprimiendo, de la forma más clara a la más sutil, cualquier conducta “antisocial” que se salga del redil. 
Las dicotomías pública-privada , religiosa-laica no existen más allá de la mente de las funcionarias del sistema. No vamos a defender bajo ningún concepto la religión, pero tampoco se nos ocurriría clamar contra la religión en las escuelas sin combatir la única religión, la monoteísta religión laica del capitalismo, cuyo único dios es la mercancía. 
Pública o privada, laica o religiosa, la única educación es la que nos impone este sistema de muerte para sus propios fines. 
¿Educación de calidad es encerrar desde la más tierna infancia a niñas en aulas en las que representar los valores del capital lavándoles el cerebro con su ideología mercantil? Pues bien, nosotras también queremos acabar con la educación de calidad. 
Queremos aclarar que puesto que nos imponen formarnos para mejor vendernos en el mercado laboral, es necesario luchar contra los recortes que ahogan económicamente a las familias de los proletarios que estudian, exigir mejores becas o al menos que no empeoren las que hay. Aunque es necesario ir mas allá, puesto que si únicamente reclamamos esto solo reclamaremos la posibilidad de ser esclavos mejor formados, algo que de todas formas ahora mismo da igual, pues por mas que nos hayan metido en la cabeza que hay que estudiar una carrera para acceder a mejores puestos de trabajo, la mayoría vamos a engrosar las filas de la cola del paro. 
(...)

CONTRA LA EDUCACIÓN DEL CAPITAL
CONTRA EL AISLAMIENTO DEL PROLETARIADO
CONTRA EL CAPITALISMO, SUS DEFENSORES Y SUS FALSOS CRÍTICOS

POR LA AUTONOMÍA DEL PROLETARIADO.
POR EL COMUNISMO. POR LA ANARQUÍA

Coordinadora Anticapitalista Asturies
Vertedero asturiano. Octubre de 2013
luchacoordinada@gmail.com
http://www.coordinadoraanticapitalista.wordpress.com

Luigi Fabbri: Escritor, educador, periodista e incansable agitador.

"La anarquía, en el significado más amplio de la palabra, es realizable siempre, con diversidad de grado, y se realiza tanto más cuanto menos se contenta uno con la realidad ya adquirida", así se expresaba Luigi Fabbri para tratar de alentar a las personas de su entorno en un pésimo momento, después del primer gran conflicto bélico en el siglo XX. Fabbri (1877-1935), como tantos anarquistas, tuvo múltiples facetas a lo largo de su vida para contribuir al ideal, principalmente la de escritor y educador, además de ser un incansable militante; fue un habitual colaborador de la prensa anarquista en Europa y, también más tarde, en Sudamérica: director de Umanitá Nova, coeditor de L'Agitazione, colaborador de Universitá popolare…. Muy joven, conoció las prisiones italianas, en las cuales pasará muchos años. En diversos momentos de su vida, se negó a asumir el papel de líder revolucionario manteniéndose con ello fiel a sus ideas libertarias. A partir de 1922, con el ascenso del fascismo en Italia, la situación para los anarquistas fue muy complicada; en 1926, se obligó a los docentes a jurar fidelidad al régimen fascista y Fabbri, como profesor de escuela primaria, se negó, algo que le obligó al exilio a Francia. Tras ser expulsado también de país galo y pasar por Bélgica, se dispuso a partir para Sudamérica. En Argentina, se dedicó sobre todo a la actividad periodística, en el periódico anarquista La Protesta, aunque también siguió ejerciendo de profesor. En septiembre de 1930, un golpe militar llevó a la dictadura en Argentina y toda actividad obrera fue prohibida, especialmente la anarquista, por lo que las instalaciones de La Protesta fueron clausuradas y destruido su material. Fabbri partió hacia Uruguay, donde pasará los últimos años de su vida.
Los que le conocieron, pensaban que Luigi Fabbri encarnaba permanentemente el ideal de justicia y libertad en la esfera íntima de su vida. Aquellos que vivieron junto a él, difícilmente pudieron considerar la anarquía simplemente como un bello ideal, ya que la vieron en acción. Tal como decía Luce, su hija, la pasión por la libertad de Fabbri estaba originada en un profundo respeto por la personalidad humana. En su faceta de profesor, jamás llevó a cabo propaganda alguna y confiaba en que la mejor labor educadora era crear la atmósfera adecuada para que los chavales fueran formando por sí solos su mundo interior sin aceptar nunca las ideas prefabricadas. En la escuela decía palabras como estas: "No creáis nunca ciegamente en las palabras del maestro, en las afirmaciones de un solo libro. Escuchad, comparad las diversas opiniones y llegad a conclusiones propias". El anarquismo de Fabbri, como no podía ser de otra manera, era profundamente humanista al defender, tanto la libertad política como la justicia económica, tanto el patrimonio cultural producto de la historia como el esfuerzo individual ante el peligro de la opresión estatal. La forma de observar la historia de este anarquista era como un desarrollo permanente, un impulso del espíritu humano hacia su liberación. A pesar de vivir hechos tan convulsos en su tiempo, como fueron los grandes conflictos bélicos y el fascismo, Fabbri siguió teniendo una confianza inquebrantable en la labor educadora y trató de ser coherente hasta el final.

Una de sus obras más influyentes es Revolución no es dictadura, en la que plasma la visión revolucionaria anarquista y denuncia toda forma de Estado, aunque adopte esa supuesta intención transformadora. La verdadera liberación solo puede ser llevada a cabo por individuos y organizaciones libres de los deberes y los intereses de cualquier forma opresora. De igual modo, Fabbri defiende la coherencia clásica anarquista entre medios y fines: "Del sistema que se adopte para la defensa de la revolución dependerá en gran parte la suerte de la revolución". La autogestión por parte del pueblo es imprescindible con el fin de evita la administración por parte de una élite, algo que será forzosamente contrarrevolucionario. Revolución no es dictadura es otra obra clave para comprender la apuesta revolucionaria del anarquismo.
Otro texto importante de Fabbri lo constituye Influencias burguesas sobre el anarquismo, cuya primera edición data de 1918; en esta obra se echa por tierra la pobre y distorsionada visión que del anarquismo suele tener la burguesía. Cuando se da una excesiva importancia a los actos heroicos de un individuo, también en el ámbito anarquista, se recoge para Fabbri la gran relevancia que las ideas burguesas conceden a ciertas personas en detrimento del ambiente social; del mismo modo ocurre cuando hablamos de actos de violencia o de rebeldía. Fabbri, como resulta evidente, alude en concreto a la las grandes titulares que la prensa burguesa dedicaba a cualquier atentado, que rápidamente era atribuido a los anarquistas. Esta reflexión, realizada hace casi un siglo, merece ser trasladada a nuestro tiempo, en el que los medios tecnológicos permiten la difusión de cualquier noticia de forma inmediata y sin verificar; por supuesto, los grandes centros mediáticos de comunicación de masas siguen estando al servicio de intereses muy concretos. Con toda una revolución tecnológica, para nada puesta al servicio de fines humanistas, cada vez cuesta más que las personas estén en contacto con una realidad concreta y fiable.
La realidad es que, aún hoy, se sigue vinculando en gran medida anarquismo con marginalidad y violencia, si no con inmadurez y utopismo. La verdad es que, tal y como dijo Luigi Fabbri, y trato de encarnar en su propia vida, no hay ninguna vinculación entre anarquismo y violencia: "La anarquía es un conjunto de doctrinas sociales que tienen por fundamento común la eliminación de la autoridad coactiva del hombre sobre el hombre". En cuanto al resto de atributos despectivos, ahí se encuentra la innumerable obra vital, moral e intelectual de tantas personas y tantos movimientos anarquistas. Con todos los errores, fracasos y derrotas que se quiera, y sin ningún ánimo de idealizar ninguna realidad, es una tarea del pasado que merece ser esclarecida con el fin de que en el futuro se siga aportando una importante obra constructiva.

25/10/13

Introducción al Anarquismo.

Originalmente publicado en Bitácora Anarquista
Version PDF (Sin imágenes): Introducción al Anarquismo


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manuel
La anarquía es el punto luminoso y lejano hacia donde nos dirigimos por una intrincada serie de curvas descendentes y ascendentes. Aunque el punto luminoso fuese alejándose a medida que avanzáramos y aunque el establecimiento de una sociedad anárquica se redujera al sueño de un
filántropo, nos quedaría la gran satisfacción de haber soñado. ¡Ojalá los hombres tuvieran siempre sueños tan hermosos!
Manuel González Prada – Anarquía (1907)
El anarquismo es una ideología política basada principalmente en la libertad colectiva e individual. El anarquismo se opone a la coerción y las jerarquías en todos las esferas de la sociedad, al capitalismo, al estado, y todo tipo de organizaciones y relaciones autoritarias. La propuesta del anarquismo es una revolución socialista y libertaria desde abajo, que construya una sociedad basada en la cooperación, la democracia directa, la igualdad social y económica, la autogestión y el federalismo.
Históricamente, el anarquismo nace, en la segunda mitad del siglo XIX, con la tendencia anti-autoritaria de la Primera Internacional (Asociación Internacional de Trabajadores), que fuera eventualmente expulsada de esta por los comunistas autoritarios, liderados por Marx. Los principales teóricos del anarquismo fueron Mijaíl Bakunin y Pedro Kropotkin, quienes se inspiraron especialmente de las teorías de Pierre Proudhon.
Su origen socialista, en el seno de la clase trabajadora, no debe ser confundido con el comunismo “autoritario” de Marx. Los mayoría de anarquistas son comunistas, pero comunistas anarquistas o comunistas libertarios. La diferencia consiste en que los comunistas autoritarios creen necesario un periodo de transición: la instauración de una “dictadura del proletariado” que centralice toda la producción económica y todos los aspectos de la sociedad en un estado altamente burocrático, dejando así de lado el comunismo verdadero para un futuro incierto, mientras que los anarquistas piensan que el problema no es simplemente quien tiene el poder del estado, sino el poder mismo en todos sus aspectos, y, por ende, no se puede destruir al estado fortificándolo.
El anarquismo ha sido calumniado, censurado, ignorado, vilipendiado por los marxistas, tanto como por los capitalistas. El periodo de “propaganda por el hecho” (cuando algunos anarquistas decidieron utilizar atentados violentos para acelerar procesos revolucionarios inefectivamente) contribuyó a la imagen del anarquista tira-bomba, pero ante todo fue el apagón mediático y el desconocimiento de las propuestas constructivas del anarquismo que incitaron su desprestigio, así como, en un menor grado, la ambivalencia epistemológica de la palabra “anarquía.”
El anarquismo fue la principal ideología revolucionaria en todo el mundo hasta el ascenso de los bolcheviques en 1918, cuando el marxismo remplaza al anarquismo. Y sin embargo, el anarquismo dejó una huella indeleble en la historia que poco a poco se va recuperando. El origen del primero de mayo, la huelga general, la adquisición de las 8 horas y otros derechos laborales, revoluciones populares, así como la divulgación de ideas tales como la autogestión, la cooperación y la democracia directa fueron algunos de sus aportes. Tampoco se puede ignorar la labor de anarquistas al propagar ideas racionalistas y progresistas[1] como el librepensamiento, el feminismo, el aborto, la libertad sexual, la eutanasia, el laicismo y anticlericalismo, el ambientalismo, etc. Un dato anecdótico es que la primera persona en legalizar el aborto por primera vez en el mundo fue una ministra anarquista: Federica Montseny[2] (la controversia de una anarquista en el gobierno no será tratada en esta introducción).
Históricamente, se desarrollaron dos principales tipos de anarquismo, uno social, arraigado en las ideas socialistas, y otro individualista, fruto del liberalismo clásico que no tuvo la importancia histórica del primero y cuya pertenencia a la tradición anarquista es puesta en cuestión actualmente[3]. Se podría decir que el anarquismo individualista esta más basado en el campo teórico, sus prácticas se limitan a individuos desconectados de los movimientos sociales populares que buscan un cambio radical de la sociedad.
También es necesario hacer la distinción entre varios términos que aluden al anarquismo. Por un lado, términos como “anarco-feminismo”, “anarquismo verde”, “insurrecionalismo”, “plataformismo”, “especifísmo”, “anarco-pacifismo”, entre otros, se refieren a prácticas o tendencias dentro del anarquismo. Ideológicamente estos términos no contradicen los postulados del anarquismo. Por otro lado, términos como “anarquismo posizquierda”, “anarco-primitivismo”, “anarco-capitalismo”, “anarco-nacionalismo”, entre otros, contradicen al anarquismo en diferentes aspectos. El anarco-capitalismo, por ejemplo, defiende al mercado libre capitalista, cuando el anarquismo es tradicionalmente anti-capitalista. Por ende, se deben descartar a estos términos de la tradición anarquista.
Como mencioné previamente, fue el anarquismo social, y no el individualista, el que ha tenido un impacto en la historia de la humanidad. Para continuar, es imprescindible definir brevemente algunos importantes términos que evitaran futuras confusiones:
  • Anarquía (o Acracia): Palabra polisémica generalmente asociada al caos. En realidad significa “ausencia de poder u autoridad”[4]. La ausencia de autoridad no implica necesariamente la ausencia de organización. La anarquía es la utopía anarquista, una sociedad organizada horizontalmente, sin jerarquías sociales.
  • Anarquismo: Ideología política, social, y económica cuya meta e inspiración es la anarquía. La mutación mas importante dentro del anarquismo es la del anarquismo colectivista de Bakunin hacia el anarquismo comunista o comunismo libertario popularizado por Kropotkin.
  • Anarcosindicalismo: Método de organización y lucha de los trabajadores a través de sindicatos autogestionados, resultado de la unión de anarquistas y sindicalistas revolucionarios. Basado en la acción directa, de donde resalta la huelga general para enfrentar al gobierno y la patronal. Su meta es comúnmente el comunismo libertario. Destaca la importancia del anarcosindicalismo en la formación de los primeros sindicatos a nivel mundial.
  • Comunismo Libertario: También conocido como anarcocomunismo, comunismo anarquista, o comunismo anárquico. Sistema político, económico, y social inspirado en el ideal anarquista. Basado en el principio “de cada uno según su capacidad, a cada uno según su necesidad”. Organizado según el principio federativo, la democracia directa, la asociación voluntaria, la colectivización (o propiedad comunal) de los medios de producción y su autogestión por sus propios productores y consumidores. Supone la abolición del estado y el capitalismo, del trabajo asalariado, de la explotación del hombre por el hombre, y la desaparición de las clases y jerarquías sociales.
Principios
Corriendo el peligro de que este ensayo termine convirtiéndose en un glosario, es también imprescindible explicar los principios en los que se basa el anarquismo, algunos de los cuales he mencionado previamente:
  • Asociación Voluntaria: Consiste en la facultad de todo individuo en unirse y formar asociaciones, grupos, y organizaciones de todo tipo libremente.
  • Federalismo Libertario y Horizontalidad: El federalismo se opone a la centralización. Implica la asociación de distintos organismos (sindicatos, juntas, asociaciones) que otorgan la capacidad de decisión y poder a organismos superiores, conformados por delegados[5] de los primeros. Una sociedad basada en principios federativos funciona de abajo hacia arriba. La horizontalidad implica la igualdad entre todos los individuos que conforman una organización, entre todas las organizaciones que forman una federación, y así sucesivamente.
  • Autogestión: Control total y gestión total de una asociación o estructura por sus propios integrantes de forma libre e igualitaria. En un sentido mas amplio, la autogestión implica que todos los miembros de una sociedad tengan la capacidad y el derecho del control de sus propias vidas.
  • Democracia Directa: La democracia directa se refiere a la implicación de todos los individuos que pertenecen a un organismo en las decisiones tomadas en asamblea. Lo que caracteriza al anarquismo de otras ideologías es su capacidad para el dialogo y la cooperación en lo que respecta a la toma de decisiones, que generalmente ocurren a través del consenso o el voto.
  • Ayuda Mutua (o Apoyo Mutuo) / Solidaridad: Principio por el cual se asume que el altruismo, la cooperación, la reciprocidad, y el trabajo en equipo son beneficiosos para la sociedad. Se opone drásticamente a la competición, y la noción de la supervivencia del mas fuerte, nociones expuestas por el capitalismo, el darwinismo social y el fascismo[6].
  • Internacionalismo: Concepto basado en el hecho de que el capitalismo es un sistema global y que la única manera de vencerlo es uniendo las fuerzas populares de todo el mundo. Implica también la libre circulación de gentes, la cual es actualmente negada por una globalización únicamente financiera y de productos.
Algunos de estos principios son difíciles de aplicar en nuestra vida cotidiana ya que vivimos, casi totalmente, en un sistema capitalista neoliberal. El anarquismo social es por ende, revolucionario, y para llegar a la revolución, los anarquistas, a través de la historia, han desarrollado ciertas tácticas y posiciones:
  • Antiestatismo y antiparlamentarismo: Muchos anarquistas del ayer se consideraban apolíticos o antipolíticos. Eso no quería decir que se oponían a tomar parte en la organización de la sociedad, sino que se oponían a la política gubernamental, al parlamentarismo burgués.
  • Acción Directa: La resolución de un conflicto por parte de los implicados sin intermediarios. Según Emile Pouget “manifestación de fuerza y voluntad obrera; se materializa según las circunstancias y el contexto por actos que pueden ser muy anodinos, como muy violentos.” Generalmente se refiere a iniciativas individuales o colectivas como huelgas, sentadas, ocupación, bloqueos, sabotaje, y boicots.
  • Lucha de Clases: La lucha de clases se refiere al conflicto inevitable entre las clases gobernantes y burguesas por un lado y las clases trabajadoras y explotadas por el otro. La lucha de clases, desde una perspectiva libertaria, tiene como meta una sociedad sin clases, sin la necesidad de una transición, como el marxismo postula, de una dictadura de una clase sobre otra. El concepto de lucha de clases es usualmente atribuido al marxismo, sin tener en cuenta que fue utilizado enérgicamente por Proudhon, Bakunin, Reclus y otros anarquistas.
  • Autodisciplina:  “La libertad es la guía y la norma de conducta del anarquismo en su desenvolvimiento interno. Este repudia el concepto de disciplina cerrada y coercitiva a la que desea ver sustituida por la disciplina moral y voluntaria, por el libre consentimiento recíproco” [7]. La Columna Durruti ejemplifican la ética libertaria en tiempos de guerra: los milicianos se auto-disciplinaban, siendo conscientes de la responsabilidad que caía sobre ellos mismos.
  • Fines y Medios: A diferencia de los marxistas quienes justifican un estado autoritario para algún día llegar a un fin comunista (antiautoritario), para los anarquistas los fines están en los medios. Para llegar a una sociedad autogestionaria y federalista se tiene que luchar utilizando la autogestión y el federalismo[8]. Bakunin predigo que un proyecto autoritario solo podía engendrar un régimen autoritario.
  • Contra-Instituciones: La creación de contra-instituciones (sindicatos revolucionarios, cooperativas, organizaciones políticas, juntas vecinales, colectivos, etc…) permite prever y ser la herramienta para organizar la sociedad antes y después de la revolución.
  • Revolución Social: La lucha de clases implica un conflicto inevitable; los anarquistas luchan por una revolución cuya meta es generalmente el comunismo libertario, y con este, el fin de la opresión estatal y la explotación del capital.
  • Violencia / No-violencia: Una de las ideas principales del anarquismo es la desaparición de la violencia y la coerción en la vida social. El capitalismo neoliberal y el estado conservan el monopolio de la violencia y la aplican cada vez que es necesario[9]. Sin embargo, la propaganda capitalista quiere convencer que la violencia la genera cualquier tipo de oposición, cuando bastaría contar las víctimas del capitalismo y las “democracias” occidentales para darse cuenta de quien es violento y quien simplemente se defiende. Si contamos los muertos, el anarquismo termina siendo una de las ideologías políticas menos mortíferas. Según Malatesta, el problema de usar la violencia y la venganza como actos revolucionarios consiste en que si estas se vuelven sistemáticas y  duran demasiado tiempo, el pueblo recurrirá al primer gobierno fuerte que le traiga paz, aunque le quite la libertad (véase fascismo).
Desarrollo del Pensamiento Anarquista

El anarquismo no nace de la noche a la mañana. Históricamente, su desarrollo se sitúa en la segunda mitad del siglo XIX. Sus principales ideólogos fueron Proudhon, Bakunin y Kropotkin. A continuación, describiré brevemente los aportes de cada uno.

proudhon
Pedro Proudhon: El francés Proudhon fue el primer hombre en llamarse anarquista en un sentido positivo de la palabra pero no dejó de usar este término ambivalentemente. A Proudhon le debemos el principio federativo o federalismo, el cooperativismo, y la autogestión (la idea pues el término aparecería mucho más adelante). Proudhon no consideraba necesario una revolución para llevar a cabo una transformación de la sociedad. Se consideraba un socialista porque creía en la colectivización de los medios de producción (no en su estatización como los marxistas) pero aceptaba el comercio entre productores. Eventualmente, dejo de llamarse anarquista e hizo llamar a toda su filosofía política y económica mutualismo. Mas adelante se declararía federalista.

Bakunin
Mijaíl Bakunin: Revolucionario ruso, quien inspirado en las teorías de Proudhon, fundará las bases del anarquismo ya propiamente hablando. Bakunin fue expulsado de la Primera Internacional (la cual describiré mas adelante) por los “autoritarios” (futuros marxistas) con Marx a la cabeza. Luego, Bakunin formó la Internacional “anti-autoritaria” en el congreso de St.Imier, Suiza. A Bakunin le debemos muchas de las bases de la organización anarquista y sindical, como también su crítica al socialismo autoritario (marxismo). Las teorías de Bakunin culminaron en un anarquismo colectivista. Su particularidad es que cada trabajador debe recibir el fruto de su trabajo según su mérito.


Pedro Kropotkin: Otro gran revolucionario ruso y geógrafo de renombre mundial. Sus estudios geográficos le permitieron desarrollar la idea de Ayuda Mutua que tendría gran acogida en el movimiento anarquista y que entraría en polémica con el naciente Darwinismo Social. El postuló que el anarquismo era parte de una corriente libertaria que existió todo a lo largo de la historia y que se opuso a una corriente autoritaria. Esta idea causaría mucha confusión, pues permite que se llame anarquista al taoísmo, al estoicismo, a ciertos sectores del  cristianismo, etc. Kropotkin es tal ves el más importante propagandista del comunismo libertario, que había sido formulado por la sección italiana de la Primera Internacional (Carlo Cafiero, Errico Malatesta, entre otros). El comunismo libertario difiere del anarquismo colectivista porque se basa en la consigna “de cada uno según su capacidad, a cada uno según su necesidad”.

Principales Eventos Históricos

El anarquismo se inspira del siglo de las luces, específicamente de la revolución francesa, donde se pueden identificar a dos tendencias revolucionarias distintas: el jacobismo autoritario a la derecha, y el libertarismo de los Enragés a la izquierda[10]; las dos tendencias que reflejarían el futuro desarrollo del marxismo y el anarquismo respectivamente. Las etapas que describiré a continuación muestras las contradicciones palpables entre estas dos ideologías. Nótese que las secciones siguientes presentan una historiografía euro-céntrica, y que recientemente se están publicando importantes trabajos sobre la importancia del anarquismo en lugares tan recónditos como Perú, Australia, Filipinas, Sudáfrica, y Corea desde comienzos del siglo XX[11].
Revoluciones de 1848: Revoluciones liberales que intentaron establecer republicas en Francia, Alemania, Italia, y España. Primeras muestras del movimiento obrero organizado gracias a la prominencia de los llamados socialistas utópicos (Fourier, Saint-Simon, Louis Blanc), los primeros trabajos de Proudhon y la publicación de El Manifiesto Comunista de Karl Marx y Friedrich Engels.
Primera Internacional – Asociación Internacional de Trabajadores (1864-1876)*: Primera asociación obrera mundial compuesta por una minoría “marxista” autoritaria y una mayoría “mutualista” y anti-autoritaria que más adelante fuese suplantada por la tendencia anarquista de Bakunin. En el congreso de la Haya en 1872, se produce la escisión cuando Bakunin y sus seguidores son expulsados de la Primera Internacional. Bakunin diría al respecto “¡Un Estado, un gobierno, una dictadura universal! … ¿Puede alguien imaginarse algo tan burdo y al mismo tiempo más repugnante? ¡Afirmar que un grupo de individuos, incluso los más inteligentes y con las mejores intenciones, pueda ser capaz de convertirse en el espíritu, el alma, la voluntad directiva y unificadora del movimiento revolucionario y de la organización económica del proletariado de todas las tierras, demuestra tal herejía contra el sentido común y la experiencia histórica que uno se pregunta cómo puede haberla concebido un hombre de la inteligencia de Carlos Marx!”[12].

Foto tomada en 1869 durante el IV congreso de la AIT en Basilea (Suiza).  De izquierda a derecha: Monchal, Charles Perron, Mijail Bakunin, Giuseppe Fanelli y Valerian Mroczkovsky.
Foto tomada en 1869 durante el IV congreso de la AIT en Basilea (Suiza).
De izquierda a derecha: Monchal, Charles Perron, Mijail Bakunin, Giuseppe Fanelli y Valerian Mroczkovsky. Cortesía: CNT Madrid


La Comuna de Paris (1871)*: Un año antes de la escisión, un evento importante marcaría el trayecto de las dos ideologías: La Comuna de París. La guerra franco-prusiana estaba en curso. El gobierno de Napoleón III se rinde y los parisinos organizan una gran insurrección popular para defenderse de los prusianos y simultáneamente establecer un proyecto político y social, mezcla de marxismo y anarquismo, con un alto contenido autogestionario. Destaca la participación de los anarquistas Eliseo Reclus y Luisa Michel, y por otro lado los federalistas o proudhonianos Gustavo Courbet, Varlin, Vallès, y Valon.
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Asociación de Amigos de la Comuna de París

Internacional de St. Imier (1872-1877): Conformada por las secciones expulsadas de la Primera Internacional. Contaba con secciones de Italia, España, Bélgica, Estados Unidos, Francia, y Suiza. Destaca la participación de Bakunin, James Guillaume, Charles Perron, Farga Pellicer, Andrea Costa, Carlo Cafiero, Érico Malatesta, y Giuseppe Fanelli, quien fuera el que llevaría las ideas anarquistas de Bakunin a España. La Internacional de St. Imier nunca fue formalmente disuelta pero una disminuida actividad y una situación económica precaria causaron que ningún congreso fuera organizado después de 1877. El anarquismo y el sindicalismo revolucionario comienzan a esparcirse por todo el mundo.
Congreso Anarquista de Londres (1881) y La Internacional Negra (1881-1893): Otro intento de reformar una internacional anarquista. Entre los anarquistas más conocidos participaron Malatesta, Kropotkin, Louise Michel, y probablemente Emile Pouget. Al menos un delegado francés, Serraux era un policía espía. La propaganda por el hecho[13] fue discutida seriamente tras la insistencia de Serraux, la cual traería grandes repercusiones nefastas para el movimiento libertario, siendo asociado este con el terrorismo antisocial. En el mismo congreso se funda la Internacional Negra o Asociación Internacional de Trabajadores (IWPA) con secciones en Estados Unidos, México, España, Francia, Italia, etc.
La Revuelta de Haymarket (1886): La ciudad de Chicago era, en aquella época, la segunda ciudad más grande en Estados Unidos. Tras largos días de represión policial tras el intento de establecer la jornada de 8 horas con la declaración de la huelga general, se llama a un mitin en la plaza de Haymarket. El anarquista Samuel Fielden, de la IWPA, termina su discurso cuando quedaba poca gente en la plaza; simultáneamente los policías rodean a la multitud. Antes de que ocurra una posible masacre por parte de las fuerzas del orden, alguien (no se sabe quien hasta el día de hoy) lanza una bomba a los policías, matando en el acto a 8 de estos y 4 trabajadores. La posterior persecución de 8 anarquistas, algunos de los cuales ni siquiera se encontraban en la plaza en el momento del incidente, causaría una indignación global, que continua hasta el día de hoy gracias a la conmemoración del 1ero de Mayo, día del trabajador y de los Mártires de Chicago.

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Congreso Anarquista de Ámsterdam (1907): El aislamiento de los anarquistas fuera del movimiento obrero, fruto de la táctica terrorista de la propaganda por el hecho entre 1886 y 1906, impulsó el llamado de un nuevo congreso anarquista que tuvo lugar en Ámsterdam en 1907. Contó con delegados de 14 países, entre los cuales se encontraban Malatesta, Pierre Monatte, Emma Goldman, Rudolf Rocker, y Luggi Fabbri, entre otros. Diversos temas fueron tratados como la organización, la educación, la huelga general, y sobre todo la relación del anarquismo con el sindicalismo. Un debate importante ocurrió entre Errico Malatesta y Pierre Monatte, este último considerando que el sindicalismo es inherentemente revolucionario, y Malatesta argumentando que el sindicalismo puede ser reformista y hasta conservador, y que por lo tanto debe ir acompañado de la organización anarquista específica. Este debate finalizaría de algún modo con la emergencia del anarcosindicalismo.
La Revolución Rusa (1917)*: Contraria a la creencia que la revolución rusa fue el resultado del trabajo de los bolcheviques, esta fue en realidad la obra de un gran movimiento popular con aires libertarios. El punto de partida de esta revolución yace en otra revolución, la de 1905. En aquel año, los trabajadores rusos se organizan y espontáneamente desarrollan los soviets: consejos de trabajadores, democráticamente elegidos y sujetos a revocamiento. Trotsky admitiría mas tarde que “la actividad de los soviets representa la organización de la anarquía.”[14]. En Octubre de 1917, la revolución se desencadena nuevamente y los soviets se organizan espontáneamente. Mediante el uso de una lenguaje revolucionario libertario y una campaña propagandista eficaz, los bolcheviques ganan adeptos[15] y los anarquistas se alían a ellos, creyendo que estos son sinceros en su afán de darle “todo el poder a los soviets” (el lema era entendido intuitivamente por las masas como el derecho de auto-organizarse social y económicamente[16]). Pero rápidamente, los bolcheviques toman el poder y gradualmente los soviets se convierten en simples órganos ejecutivos del gobierno central, apoyados por la guardia roja, y siguiendo al pie la doctrina marxista: centralismo, dictadura, autoritarismo. Los anarquistas son fuertemente reprimidos, sus periódicos prohibidos, sus locales clausurados, y sus militantes enviados en prisión. Entre 1919 y 1921, huelgas se desatan en Petrograd y Moscú que intentaron de restaurar los soviets y la autogestión pero estas fueron reprimidas. Del mismo modo, en el campo, las medidas autoritarias de requisición de alimentos impulsaron la creación de grupos campesinos que llegaron a armarse y defenderse de los Blancos, tanto como de los Rojos[17]; pero ya era muy tarde, los bolcheviques se habían enraizado en el estado.
La Makhnovtchina y la Revolución Majnovista (1917-1921): La Makhnovtchina, de su nombre oficial “Ejercito Revolucionario Insurrecionario de Ucrania”, o Ejercito Negro (por el color de sus banderas) fue un ejercito comandado por el famoso anarquista Néstor Makhno. Hijo de campesinos pobres, Makhno participó en la revolución de 1905. Condenado a muerte por el zarismo, su condena fue trasmutada a 8 años de cárcel en la prisión de Boutirki, donde entra en contacto con el anarquista Archinov. Después de la revolución de Octubre, Makhno organiza una guerrilla en Ucrania, la Makhnovtchina, que libera un territorio de 250 por 280 km con una población de 7 millones de habitantes. Con el soporte de la Confederación de Organizaciones Anarquistas Nabat (Alarma), “por primera vez en la historia, los principios del comunismo libertario fueron puestos en práctica”[18], las tierras y fabricas colectivizadas, la autogestión y la democracia directa florecían encarnadas en los soviets. La Makhnovtchina combate al ejercito contrarrevolucionario de los generales Dinikine y Wrangel, sin mucha ayuda de los bolsheviques. Estos, en vez, prohíben el Cuarto Congreso de Soviets Libres, el cual ocurre de todos modos. En 1920, Trotsky ordena la reincorporación de la Makhnovtchina al ejercito rojo, pero Makhno resiste. Los oficiales de la Makhnovtchina fueron arrestados y fusilados luego de una reunión con los bolcheviques, pero Makhno logra huir y refugiarse en París donde muere pobre y enfermo en 1934.

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La Maknovtchina

La Rebelión de Kronstadt (1921)*: La penuria de víveres y escasez de alimentos desata huelgas en Petrogrado (ahora San Petersburgo), Moscú y otras ciudades; el poder bolchevique responde con una fusilada, lo cual impulsa a 10 000 trabajadores de Petrogrado de reunirse en protestación. Kronstadt era una base naval a 30 km de Petrogrado, ocupada por miles de marineros que habían tenido un importante rol en el periodo revolucionario de 1917. En una reunión, marinos, trabajadores, y soldados, en apoyo a las huelgas de Petrogrado, y aparte de reivindicar “la restauración de libertades, elecciones libres a todos los órganos de la democracia soviética, apuntaron hacia un objetivo de mayores alcances y de contenido netamente anarquista: una “tercera Revolución”[19]. El 18 de Marzo, la rebelión se termina en un baño de sangre. Miles perecieron durante los enfrentamientos y el resto en campos de concentración. El anarquista Gastón Leval diría mas tarde sobre los hechos: “la dictadura del proletariadose ha vuelto una dictadura sobre el proletariado”[20]. Los anarquistas Emma Goldman, Alexander Berkman y Voline escribirían testimonios sobre lo ocurrido.

Marineros de Kronstadt
Marineros de Kronstadt

La Revolución Social Española (1936): El mejor ejemplo de cómo el anarquismo puede ser llevado a la práctica. El sindicato anarcosindicalista Confederación Nacional del Trabajo (CNT), era en aquel momento era el más grande de España (más de un millón de adherentes) y su motor era la Federación Anarquista Ibérica (FAI). Tras el golpe militar franquista, el pueblo español se levantó en armas y derrotó en la mitad de España a los militares sublevados. El 53% de las tierras de la España Republicana se colectivizaron, así como los medios de producción (todo tipo de industrias: textil, transportes, cinematográfica, etc.) en Cataluña, Aragón, Andalucía, y Extremadura, y en un menor grado en Castilla, y Valencia. En muchos lugares se instauró el comunismo libertario y elcolectivismo ; en algunos lugares se abolió el dinero; la vida se organizaba a través de sindicatos y asambleas periódicas. Cabe decir que se respetaba el derecho individual a no tomar parte en la colectivización, pero resultaba más productivo formar parte de esta. El esfuerzo colectivo resultó en un “crecimiento de la producción (especialmente en agricultura), un aumento en el número de escuelas, y una mejora de los servicios públicos”[21], todo esto a pesar de hacer la revolución y la guerra simultáneamente. La creciente manipulación y traición de stalinistas, una polémica entrada de la CNT al gobierno español y la eventual victoria de Franco aplastaron a la última gran revolución social libertaria en el mundo. Se recomienda leer Homenaje a Cataluña de George Orwell donde el autor describe brevemente como funcionaba una sociedad anarquista, la cual presenció como voluntario en la guerra civil española. Autogestión y Anarcosindicalismo en la Revolución Española de Frank Mintz es tal ves el mejor trabajo sobre este tema.

Milicianas de la CNT
Milicianas y milicianos de la CNT

Revolución de 1968 (París, Mayo del 68)*: Se origina con una pequeña revuelta en la Universidad de Nanterre liderada por algunos grupos anarquistas (Movimiento 22 de Marzo, Les Enragés, Noir et Rouge etc…) donde militaban Daniel Cohen-Bendit y René Riesel, entre otros, y y bajo la influencia de situacionistas como Guy Debord y Raoul Vaneigem. Terminó volviéndose una gran revuelta popular nacional y anti-capitalista que, a través de la huelga general salvaje[22], amenazó con derrotar al gobierno de Charles de Gaulle y llevar a cabo una gran revolución social de inspiración libertaria. El mismo año, alrededor del mundo, hubieron grandes movimientos sociales: movimiento hippie, movimientos por los derechos civiles, oposición a la guerra en Vietnam, movimiento estudiantil de 1968 en México (véase Matanza de Tlatelolco), Primavera de Praga, Otoño Caliente (Italia 1969), etc…

Obreros y Estudiantes. Mayo del 68

Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (1994)*: Tras la caída del muro de Berlín, muchos intelectuales llamaron al nuevo periodo “Fin de la Historia” al considerar que el capitalismo y la democracia representativa se habían consolidado como la única alternativa viable para el siglo XXI. Esas ideas se derrumbaron con la entrada del EZLN a la escena internacional. El EZLN fue el resultado de la unión de los campesinos mayas del Estado de Chiapas (Tzotziles,  Tzetzales, Ch’oles), influenciados por la teoría de la liberación, y una pequeña agrupación guerrillera marxista, implantada en la selva lacandona. El neo-zapatismo es una mezcla de marxismo y anarquismo, debido a la influencia de Zapata y Flores Magón. El 1ro de Enero de 1994, el EZLN toma 5 municipalidades del estado de Chiapas por la fuerza y declara la guerra al gobierno mexicano. Grandes manifestaciones en defensa de los zapatistas se propagan por México y el mundo, y de esta manera el EZLN logra consolidar la recuperación de tierras de terratenientes para las bases zapatistas. El EZLN deja las armas, y forma 27 municipios autónomos, que actualmente funcionan a través de los Caracoles y las Juntas de Buen Gobierno. En el presente, el gobierno mexicano lleva a cabo una guerra de baja densidad para contrarrestar la influencia zapatista. Muchos anarquistas mexicanos participaron en el Frente Zapatista de Liberación Nacional o FZLN, el cual intentó ser un frente político que actuara en todo el país.

Mujeres zapatistas
Mujeres zapatistas bloqueando una nueva carretera, construida específicamente para que el ejercito acceda a la zona. Cortesía: La Jornada

Movimiento Alter-mundialista o Anti-globalización (1999-Presente)*: El movimiento anti-globalización fue la respuesta global al llamado zapatista. Contrario a lo que anti-globalización podría suponer, este movimiento es internacionalista. La anti-globalización se refiere a la globalización financiera de corporaciones y sus productos, en otras palabras la globalización neoliberal. El movimiento critica las corporaciones multinacionales, las medidas de organismos como el Bando Mundial, el Fondo Monetario Internacional, el G8 y el G20, así como también los tratados de “libre comercio”. Estas organizaciones y tratados refuerzan la desigualdad entre ricos y pobres a nivel mundial, ya que benefician, en su mayoría, a corporaciones capitalistas de países desarrollados que sacan de competición a pequeños productores de todo el mundo, principalmente en el sector agrario, lo cual propicia la migración hacia las grandes urbes del mundo (cuando las fronteras no lo impiden), contribuyendo así al desempleo, el aumento de la pobreza y la violencia, el uso de drogas, etc. El movimiento alter-mundialista no se reclama de ninguna ideología política en particular pero sus prácticas (democracia directa, acción directa, ayuda mutua, autogestión, internacionalismo, consciente o inconscientemente, son libertarias, tal ves debido a la numerosa presencia de anarquistas en este movimiento desde sus inicios.

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El Presente
Los eventos históricos descritos son incontestablemente importantes en la historia del anarquismo a nivel mundial, pero dan la apariencia que el movimiento anarquista brota de vez en cuando a través de la historia intermitentemente, cuando en realidad este es fluido, se expande y se retracta, y se molda en diferentes espacios geográficos y momentos históricos. Por razones de espacio, me concentré en describir los más importantes eventos históricos y no una historia global, completa, del anarquismo, lo cual requiere un trabajo más ambicioso (Black Flame: The Revolutionary Class Politics of Anarchism and Syndicalism es probablemente el libro que más se acerca a esta meta). Esta sección esta diseñada para dar constancia de la presencia constante del anarquismo. El movimiento anarquista actúa en diferentes luchas, en diferentes lugares, simultáneamente, y no intermitentemente o esporádicamente.
En el presente, los anarquistas se encuentran implicados en innumerables luchas sociales alrededor del mundo. En América Latina, el movimiento anarquista en Chile es uno de los más dinámicos. La Federación de Estudiantes Libertarios entró recientemente (2011) al secretariado general de la Federación de Estudiantes de Chile (FECH). En Brasil, los anarquistas tuvieron un rol importante en las manifestaciones por el “Passe Livre” (transporte público gratuito), y en este preciso instante (Jueves, 8 de Octubre 2013), salen a las calles por una educación pública gratuita. En México, los anarquistas se encuentran implicados en varias luchas, desde el campo estudiantil hasta la autonomía de pueblos indígenas y la autodefensa. Mantienen un contacto estrecho con los zapatistas de Chiapas. La trayectoria de la Federación Anarquista Uruguaya (FAU) ha sido y sigue siendo un gran modelo para la creación de organizaciones específicamente anarquistas en América Latina.

Federación de Estudiantes Libertarios - Chile. Octubre 2013

En Europa el anarquismo no pierde vigencia. En Grecia, los anarquistas han tomado parte en la creación de más de 600 experiencias cooperativas y autogestionarias como alternativa a la crisis, mientras que mantienen al barrio de Exarchia como un bastión del antifascismo, el cual es un refugio para cientos de inmigrantes que son atacados diariamente por los neo-nazis del Amanecer Dorado. En Francia, los anarquistas se implican en luchas ambientalistas (Notre Dame des Landes), en la creación de cooperativas de consumidores (AMAP), y en la defensa de derechos laborales actualmente amenazados por el gobierno. En España, la CNT-AIT congregan a miles de personas en manifestaciones en todo el país, y continúan creciendo. Debido a la crisis, el cooperativismo libertario y la autogestión se popularizan. Los indignados españoles se encuentran divididos en una tendencia reformista y otra revolucionaria, con rasgos libertarios.

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En el medio oriente, las ideas anarquistas renacen después de muchos años. En Tunisia, los anarquistas de Desobediencia tomaron parte en la revolución. Feminist Attack, un colectivo anarco-feminista, también actúa en los movimientos sociales. En Egipto, los anarquistas del Movimiento Socialista Libertario estuvieron presentes en la Plaza Tahrir, y en una oportunidad, tomaron por asalto un local de la Hermandad Musulmana. Del mismo modo, en Turquía, los anarquistas defendieron al parque Gezi de los ataques gubernamentales. Los libros del anarquista Murray Bookchin llegaron a las manos de Ocalan, líder del Partido de los Trabajadores de Kurdistán; su influencia en Kurdistán queda por comprobar.

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Parque Gezi Taksim. Junio 2013

En otras partes del mundo, el anarquismo también está presente. En Estados Unidos, los anarquistas participaron, desde el inicio, en el movimiento Occupy, y continúan fomentando la autogestión en ciudades de todo el país. En Sudáfrica, los anarquistas actúan en el sindicalismo, en los movimientos sin tierra, y en campañas contra la privatización. En Israel, los Anarquistas Contra el Muro, protestan semanalmente contra el apartheid en Palestina. En fin, en la actualidad, en muchos otros países el anarquismo tiene presencia y basta una búsqueda en internet para comprobarlo. En Agosto del 2012, se organizó el Reencuentro Internacional Anarquista de St. Imier (2012) para conmemorar los 140 años de la creación de la Internacional de St. Imier. Por primera vez, se contó con la participación de organizaciones anarquistas de diferentes tendencias; sintetismo, anarco-sindicalismo, y plataformismo principalmente.

Le Monde Libertaire. Semanario de la Federación Anarquista (Francia)
Le Monde Libertaire. Semanario de la Federación Anarquista (Francia)

Organizaciones Libertarias en el Presente: La Internacional de Federaciones Anarquistas reúne a las federaciones de Francia, Alemania, Argentina, España, por nombrar algunas de las más importantes.  Anarkismo es un portal gestionado por 30 organizaciones anarquistas de tendencia especifísta, comunista libertaria, o plataformista de todo el mundo. La Asociación Internacional de Trabajadores (AIT) reúne a sindicatos revolucionarios y anarcosindicalistas; siendo el más famoso, sin lugar a dudas, la CNT de España. Muchas son las publicaciones que estas organizaciones producen, al igual que gran cantidad de panfletos y libros. Entre los mas famosos se encuentran “Solidaridad Obrera” de la CNT española, “Le Monde Libertaire” de Francia, y “Freedom” de Inglaterra. Existen, a su vez, innumerables grupos, colectivos, y publicaciones que no forman parte de las organizaciones o federaciones previamente mencionadas.
El movimiento anarquista se encuentra en plena recomposición. Las recientes movilizaciones y luchas sociales donde los anarquistas han tenido participación, son solo pequeños ejemplos de lo que depara el futuro. El mayor desafío continúa siendo la generalización de las ideas y prácticas libertarias en la sociedad entera, pues sin un verdadero movimiento popular, el anarquismo continuará siendo marginal. Como siempre, esto dependerá de la capacidad de una minoría militante y su inserción en el campo social.
Algunos temas de interés y publicaciones que no figuran en la introducción por falta de espacio:
Para continuar la lectura, hacer clic en lecturas recomendadas y +Enlaces.
* Los eventos con asterisco no son específicamente anarquistas.
Renzo Forero
[1] Entiendase progresismo como la voluntad de instaurar un procesos social de reformas, en oposición al conservacionismo.
[2] Pelletier, Philippe. L’Anarchisme. P. 52
[3] Schmidt Michael y Van der Walt Lucien. Black Flame: The Revolutionary Class Politics of Anarchism and Syndicalism. Se argumenta en este libro que el anarquismo individualista no es parte de la amplia tradición anarquista.
[4] Baillargeon, Normand. L’Ordre Moins Le Pouvoir: Histoire & Actualité de l’Anarchisme. P. 22
[5] La delegación no es lo mismo que representación. La representación permite al representante de decidir por sí mismo sin ni siquiera consultar a quienes representa. La delegación implica que todas las decisiones del delegado han sido previamente estudiadas y autorizadas por todo el organismo. El delegado es simplemente el individuo que presenta las propuestas de su organización a la federación.
[6] Véase Ayuda Mutua: Un factor en la evolución de Pedro Kropotkin
[7] Luigi Fabbri. Revolución no es Dictadura. P.120
[8] Correa, Felipe. Construir el Federalismo Libertario: Autogestión y Federalismo Hoy.
[9] Nótese como cada vez que el capitalismo se ha encontrado en aprietos, se ha recurrido a regímenes fascistas para acabar con la revolución social.
[10] Michael Schmidt. Cartography of Revolutionary Anarchism. P.31
[11] Véase Catography of Revolutionary Anarchism y Las Vertientes de la Anarquía, publicado próximamente.
[12] Dolgoff, Sam. Carta a «La Libertad» (fechada el 5 de octubre 1872), jamás terminada y jamás enviada, fue escrita casi un mes después de la expulsión de Bakunin y Guillaume de la Internacional. http://folletoslibertad.angelfire.com/CriticaalmarxismoBakunin.pdf
[13] Véase el artículo Propaganda por El Hecho. Ayer y Hoy.
[14] Guerin, Daniel. Anarchism. P 83
[15] Voline. The Unknown Revolution. Part 2, Chapter 1.
[16] Guerin, Daniel. Anarchism. P.85
[17] Brovkin, Vladimir. Behind the Front Lines of the Civil War: Political Parties and Social Movements in Russia, 1918-1922. p. 127-62, 300.
[18] Guerin Daniel. L’Anarchisme. P.135
[19] Guerin, Daniel. L’Anarchisme. P.141
[20] Marshall Peter. Demanding the Impossible: A history of Anarchism. P.477
[21] Baillargeon, Normand. L’Ordre Moins Le Pouvoir: Histoire & Actualité de l’Anarchisme. P. 119
[22] Huelga salvaje: Huelga espontánea sin acordar o informar mínimamente el modo en que se da.

24/10/13

Pero yo ante todo soy anarquista...

"Pero yo ante todo soy anarquista y luego sindicalista, y creo que muchos otros primero son sindicalistas y luego anarquistas. Hay una gran diferencia... El culto a los sindicatos es tan nocivo como el del estado, pero existe y amenaza ser más grande cada vez. Parece que los hombres no pueden vivir sin dioses, y apenas han derribado una divinidad cuando ya surge otra nueva. Si la divinidad de los socialdemócratas es el estado, la divinidad de los socialistas libertarios parece ser el sindicato."

Ferdinand Domela Nieuwenhuis

23/10/13

Más allá de la escuela estatal y las luchas laborales, hacia la autogestión de la enseñanza.

En el debate en torno a la educación, la única discusión actual está en si debe estar supeditada al poder monopolista del estado y a la gestión de multitud de políticos/as parásitos/as, o si hay que apoyarse en la gestión privada a manos de la iglesia y especuladores/as diversos/as. Pero nosotros/as, como anarquistas, queremos ir más allá de reivindicaciones puramente laborales y economicistas, queremos hacer una crítica al sistema de enseñanza, tanto al estatal como al privado, con una perspectiva de transformación social, nunca de legitimación y mantenimiento de la inoperancia de la educación actual.
Con la lógica capitalista de que las personas están al servicio de la economía, y el vacío ideológico y transformador de las movilizaciones obreras del sector, se da al estado la llave para seguir adaptando las leyes educativas al servicio de la mercantilización de la educación, hacinando a los/as alumnos/as (aumento de las ratios), subiendo las tasas de la Universidad o la FP (elitización de la educación), dejando que sean las empresas quienes subvencionen las becas y las prácticas (privatización y especialización productivista), o reduciendo la contratación de profesorado funcionario, manteniendo interinos/as y abriendo la entrada de externos/as a la educación pública desde empresas privadas (precarización de las relaciones laborales).
Nosotros/as los/as anarquistas creemos firmemente que la emancipación de la clase obrera de sus cadenas va mucho más allá de lo exclusivamente material, y la evolución de la concienciación y la construcción íntegra del individuo es el primer paso que lleva a la aceptación de los postulados emancipadores por parte de los/as trabajadores/as. Dada esta premisa, el movimiento libertario ha trabajado durante décadas en la construcción de una teoría pedagógica y su fomento a través de escuelas racionalistas y ateneos libertarios desde las continuas reflexiones y debates en torno a las experiencias. 
Nosotros/as no creemos en mejorar las instituciones educativas ni hacerlas más eficientes, queremos devolver el libre proceso de aprendizaje a las comunidades naturales, y la elaboración del proceso cultural entre todos/as, acabar con las instituciones privadas o del estado, que tienen secuestrado el proceso de conocimiento, y disolverlas. Ser partícipes como trabajadores/as de todas las actividades de la vida social, en una sociedad autogestionada y federativa de libres acuerdos tomados entre iguales por todos sus miembros, sin privilegios de ningún tipo.

Crítica a la enseñanza estatal y privada

El sistema de enseñanza está concebido como un sistema cerrado a otras instituciones sociales, cuyo fin es el de producir mercancía con su correspondiente título, para su inserción en el sistema clasista. Esta forma de educación está concebida para la especialización productivista con el fin de dar un mayor rendimiento del mismo capitalismo.
A todos/as los/as niños/as les es impartida constantemente una práctica determinada por las normas fundamentales del capitalismo. Así pues, al igual que la sociedad misma está estratificada y jerarquizada: existen patronos/as y asalariados/as, o gobernantes y gobernados/as; dentro del sistema educativo los/as niños/as empiezan a asimilar estos roles bajo la autoridad del profesorado (como papel policial), el cual debe velar constantemente por la actitud disciplinada sumisa y obediente de los/as niños/as y condenar o juzgar a todo aquel o aquella que se salga del marco normativo. Algunas herramientas en este camino son la repetición de dogmas incuestionables totalmente preelaborados y ajenos a cualquier pequeño/a, la delegación de toda práctica o experiencia a especialistas de turno, la programación mecánica de tiempos y ritmos con rígidos horarios que habitúan a la organización de la semana laboral, aislamiento del espacio de aprendizaje con el exterior, o los exámenes como herramienta de competición y exclusión entre los/as alumnos/as; las recompensas a los/as que asimilan y “aprueban” y la marginación de aquellos/as que no lo hacen. Así, la actividad natural se proscribe o se controla al servicio de la obediencia, los/as niños/as van adquiriendo el rol de sumisión para ganarse la aprobación de la autoridad referente y el rol competitivo con sus lógicas consecuencias, la humillación y violencia entre compañeros/as, el fracaso escolar o la exclusión de todo aquel o aquella inadaptado/a que deba ser retirado/a a otras instancias de reinserción.
Por ello, nos mostramos en contra de agravar diferencias sociales, de manipular física y mentalmente a los menores cuando son incapaces de defenderse, de la jerarquización, el autoritarismo, el confesionalismo religioso, los castigos como imposición represiva, la exclusión de la naturaleza o la separación por sexos.

La propuesta de los/as anarquistas. Caminando hacia la autogestión

Nuestra pretensión no es la gestión de los fondos estatales, ni construir la universidad obrera, ni seguir dando titulaciones; nuestra intención es la abolición del estado y cualquiera de sus estructuras de dominación. Para ello proponemos la autogestión educativa:
El término autogestión es la gestión cooperativa por los/as trabajadores/as y demás implicados/as en la gestión, distribución y consumo, de una forma libre e igualitaria, con independencia de cualquier tipo de factor externo. Se promueve la participación de toda la comunidad productora sin relación de autoridad entre los/as participantes.
En el factor educativo, creemos en un aprendizaje abierto y permanente en base a una recreación constante de uno/a mismo/a con su entorno natural, fuera de cualquier tipo de autoridad, de manera racionalista, secular y no coercitiva. Propugnamos el aprendizaje individual y colectivo en grupos y comunidades naturales: asociaciones productoras o comunidades libres sin tutela estatal o privada, cuya fuerza unificadora sea la creatividad y el contrato social libremente aceptado por todos sus miembros. Creemos que el aprendizaje no es repetir hasta memorizar, encerrados entre cuatro paredes, ni aceptar roles. Para nosotros/as es el trabajo colectivo de proyectos socialmente útiles, artísticamente recreativos y científicamente estimulantes para el entorno comunitario, técnico, económico y natural; entornos que deben de ser el medio para un aprendizaje y una construcción íntegra individual, libre y creadora. Así, mediante el cuestionamiento y el dialogo constante, la sociedad se recreará constantemente a sí misma.
Los niños y las niñas tendrán una insólita libertad, se realizarán ejercicios, juegos y esparcimientos al aire libre, se insistirá en el equilibrio con el entrono natural y con el medio, en la higiene personal y social, desaparecerán los exámenes y los premios y los castigos. Se hace especial atención al tema de la enseñanza de la higiene y al cuidado de la salud. Los alumnos visitarán centros de trabajo – las fábricas textiles de Sabadell, especialmente- y harán excursiones de exploración. Las redacciones y los comentarios de estas vivencias por parte de sus mismos protagonistas se convertirán en uno de los ejes del aprendizaje. Y esto se hará extensivo a las familias de los alumnos, mediante la organización de conferencias y charlas dominicales.

Francisco Ferrer i Guardia- La Escuela Moderna

El anarcosindicalismo, la mejor herramienta de lucha para los/as trabajadores/as
Entendemos la asamblea como el único medio de toma de decisiones en igualdad de condiciones entre todos/as los/as afectados/as de un ramo concreto.
Entendemos la autogestión en nuestro día a día como la mejor forma de mantener la independencia de cualquier tipo de subvención que domestique nuestra lucha.
Entendemos que la enseñanza debe ir ligada a otras ramas de lucha, coordinada con trabajadores/as de otras industrias, para así poder practicar la solidaridad entre los/as oprimidos/as y recuperar los recursos económicos y naturales que actualmente explota el capitalismo para su autogestión en comunidades igualitarias y libremente federadas. Es por eso que renegamos del corporativismo y de cualquier forma de aislamiento que solo divida a la clase obrera y fortalezca el estado.
Entendemos la huelga como una de las mejores herramientas de lucha de la clase obrera que tantas victorias nos ha dado, como, en su día, la jornada laboral de 8 horas (hoy aspiramos a una jornada de 6 horas como máximo de tiempo trabajando).
El asamblearismo frente al delegacionismo, la autogestión frente a la subvención, el federalismo frente al corporativismo y la huelga general indefinida frente a paros de 1 día, es la única manera de atajar los graves ataques que está sufriendo la clase obrera; luchar contra la ofensiva del estado y del capital, y construir un modelo económico y social para las personas, y no para la acumulación de riquezas de políticos/as, monarcas, empresarios/as y demás parásitos del sudor y la sangre obrera.

POR UNA ENSEÑANZA LIBRE
POR LA PEDAGOGÍA LIBERTARIA
HACIA LA AUTOGESTIÓN
Grupo Anarquista Tierra
Federación Anarquista Ibérica (FAI)

Ideas para la acción.

“La fuerza que posee la burguesía para explotar y oprimir a los obreros reside en los fundamentos mismos de nuestra vida social y no puede ser abolida por ninguna transformación política y jurídica. Esta fuerza es ante todo y esencialmente el régimen mismo de la producción moderna, es decir la gran industria”. Así se expresaba Simone Weil en su trabajo: “Reflexiones sobre las causas de la libertad y de la opresión social”, que en una parte de su primer capítulo dice que Marx explica admirablemente el mecanismo de la opresión capitalista y lo explica tan bien que uno apenas puede imaginarse cómo ese mecanismo podría dejar de funcionar.
Y esta es la cuestión principal que nos hace detener en analizar desde el campo de la organización sindical de los trabajadores si en realidad este pensamiento expuesto en 1934 tiene aún vigencia o fue mutando de manera diferente a aquella “producción moderna” que determinaba el desarrollo de lo que se llamó por aquellos tiempos la “gran industria”. Si la fuerza de la burguesía para explotar y oprimir a los trabajadores en aquél pasado se basaba en el régimen de específicos hábitos productivos, hoy, se han visto robustecidos por el desarrollo tecnológico de la industria (cibernética, telemática y robótica) y a raíz de ello la nueva conformación de un mercado capitalista como producto de esa transformación tecnológica, totalmente globalizado.
El sistema capitalista de producción ha logrado desde sus inicios, a través de la metodología de la división del trabajo, “piedra angular” de su concepción productiva, históricamente comprobable, la distorsión entre la relación del “sujeto productivo” y el “objeto producido”, quiere decir esto: “la subordinación del trabajador a las condiciones materiales del trabajo”. Porque en la producción capitalista tiene fundamental importancia la existencia de un mecanismo independiente de la voluntad de los trabajadores que “los asimila como engranajes vivientes” y como consecuencia produce la división entre las ideas-fuerzas psicológicas que intervienen en la producción y el trabajo manual, transformándose las “ideas-fuerzas psicológicas” en poder del capital por sobre las del trabajo y encuentran su punto más alto en aquella “gran industria” fundada sobre la base de la máquina.
Son esas razones la que determinan la subordinación de los trabajadores a las empresas en el sistema capitalista, porque son las estructuras productivas las que predisponen a los trabajadores a la subordinación, mucho más que el sistema de propiedad. La separación entre el trabajo manual y el intelectual es una cultura instituida por el capitalismo, que es una cultura de las especialidades que abren paso a todo el sistema de jerarquías, “anclajes” de obediencias que caracteriza al sistema de dominación.
Las corporaciones sindicales de la actualidad reproducen en el seno del movimiento obrero los mismos factores que la burguesía ha instalado en las relaciones de producción basados en las existencias de aparatos burocráticos y en la separación entre las funciones de “dirección” y “ejecución”. Toda la estructura del sindicalismo está construida para la servidumbre de los que acatan las directrices de las cúpulas de los sindicatos, aun simulado con el sistema asambleario de consulta controlados por los “aparatos” de la dirección burocrática.
Así como para abolir el capitalismo son necesarias las transformaciones previas del sistema de las relaciones de producción y la cultura que emana de las jerarquías; para erradicar el actual sindicalismo corporativista será necesario que los trabajadores comencemos a organizarnos con diferentes métodos, reemplazando la estructura piramidal de esas organizaciones hechas a semejanza de la conformación del estado, por una nueva metodología que sustente su estructura orgánica en la horizontalidad sin dirigentes ni dirigidos, en donde la asamblea sea la herramienta para la acción de los trabajadores y que esta sea la voluntad colectiva libremente expresada, sin aparatos que condicionen su desarrollo a través del debate y sus argumentaciones.
A raíz de esta realidad del movimiento obrero en la Argentina, (organizado o no) pienso que la tarea de los activistas o propagandistas de la organización desde la horizontalidad de todos los lugares de trabajo consiste esencialmente en promover este tipo de organización que contenga en igualdad de condiciones y responsabilidades al conjunto de los trabajadores y no sólo a una “elite” de trabajadores establecidos desde las “comisiones internas” como una especie de “supra organización” que comanda al resto del colectivo obrero. Las “comisiones internas” no deben ser otra cosa que la voluntad del conjunto de los trabajadores refrendadas en asambleas siempre desde las bases en sus lugares de trabajo.
No podrá haber cambios en ése sentido si no se comprende que el problema no es “tal o cual” dirigente, sino el sistema que hace que “tal o cual” dirigente se enquiste en la organización de los trabajadores. En eso consiste el inicio de nuestro camino hacia la emancipación, no solo ver lo que pasa afuera de la organización de los trabajadores desde la horizontalidad de la base, sino esencialmente entender lo que nos sucede dentro de nuestro propio “sistema de organización”, porque en realidad no se trata de emanciparnos de los corporativos sino de sus sistema de contención y dominación.
Si continuamos reproduciendo el sistema de organización mimetizado en la democracia liberal continuaremos reflejando sus métodos y no podremos sustraernos a su lógica ni a sus estrategias de contención en las luchas defensivas de los trabajadores y mucho menos encauzar esas luchas hacia un proyecto revolucionario de liberación emancipativa.
La presencia que aún tienen las corporaciones sindicales en la organización de los trabajadores es garantizada por el estado con sus leyes de regulación y control sobre el movimiento obrero, pero su fundamentación más “aceitada” y “conservada” es el mito introducido con sistematicidad en el tiempo en las conciencias de los trabajadores sobre la “necesidad de una férrea conducción”, estimulada y alabada desde el poder político del estado y aceptada por las propias patronales de contar con conducciones sindicales que resuelvan por sí misma y que elípticamente resuelvan cuestiones por sobre la voluntad del conjunto de los trabajadores, predispuestas a convalidar la estrategia de un diálogo en un marco regulado por las leyes del estado.
Tal es así, que las iniciativas del activismo de darle un contenido de “acción directa” a las luchas, decididas por el debate y el discernimiento desde la libre voluntad de decisión de los trabajadores, son catalogadas por los propios dirigentes corporativos, las patronales y por el estado, como acciones lindando con lo delictivo y es sobre esos hechos en donde el sindicalismo corporativo ejerce el papel de “policía ideológica” en las luchas de acción directa de los trabajadores.
Por esa razón el estado y las patronales “plantan” no tan sólo la “criminalización de las protestas” sino que van más hacia adelante con la “subliminal criminalización de las lucha obreras” cuando éstas no responden a la concepción “fati in casa” y argentinizada de la “Lettera del lavoro” de la burocracia sindical.
Cuando la F.O.R.A. proclama entre los trabajadores, históricamente, que es partidaria de la más amplia libertad y que pone en sus medios la fuerza de sus ideales, está proponiendo que los propios trabajadores a través de sus experiencias y de acuerdo a las condiciones reales de sus puestos de trabajo se organicen sobre la base de las necesidades comunes al conjunto y no desde el “paradigma autoritario” de las corporaciones, que no son más que los intereses económicos y políticos de un grupo de dirigentes con ambiciones absolutas de poder; está induciendo a que cada trabajador piense que hay otras maneras de organizarse sindicalmente, sin depender de dirigentes que no trabajan y no pueden sentir la opresión cotidiana desde los lugares de trabajo.
En esto consiste el activismo obrero forista, en llevar las ideas organizativas diametralmente opuestas a las que avala el sistema de dominación capitalista, que hace más de 70 años que ejerce su dominación sobre el movimiento obrero y que no permite que las ideas de cada uno de los trabajadores sea debatida en las asambleas. Han sido tanto los años y tanta la sistematización de la no participación directa de los trabajadores en las decisiones vitales del movimiento obrero que hoy esa acción es vista por una gran cantidad de trabajadores como una práctica “casi” imposible.
Si las corporaciones sindicales y sus burocracias van detrás del espacio del poder económico y político, nosotros vamos por el espacio de horizontalidad de las fábricas, talleres y todo puesto de trabajo, y como sabemos que toda lucha es ideológica, de ideas, aunque en ella aparezcan las cuestiones económicas, también estamos convencidos que no sólo lo cuantitativo es necesario sino también lo cualitativo, las formas y los métodos que son parte esencial del reservorio ideológico activo de la F.O.R.A., por eso y a diferencia de otras prácticas organizativas y metodológicas que parten de la tolerancia a las jerarquías y a la autoridad del dirigente, nosotros desplegamos entre los trabajadores las ideas históricas del activismo forista que consiste en que cada trabajador es soberano y no necesita delegar en nadie sus intereses de una vida mejor y que sólo depositaremos nuestros esfuerzos en la organización solidaria que seamos capaces de construir.
Luchamos por un movimiento obrero revolucionario, que imagine y plasme un proyecto autogestionario de los trabajadores como herramienta de transformación de las relaciones de producción y como idea-fuerza para que emerja una sociedad de productores libres y emancipados de la tiranía del capitalismo y nos declaramos enemigos de cualquier tipo de dictadura, aunque se auto proclame del proletariado, porque “si la Libertad no está en el comienzo, el final es la esclavitud”.
Campi

Ante el acto de Falange de las JONS en el Teatro Fígaro el sábado 26 de Octubre.

El sábado 26 de Octubre del 2013 Falange Española de las JONS desarrollará un acto conmemorativo al aniversario de la fundación de su partido.
Nuestro grupo ha recibido esta noticia con estupefacción dada la trayectoria de este teatro como punto de difusión cultural y como parte que fue de los teatros colectivizados por la CNT en 1936.
Nos parece inconcebible que la dirección del teatro haya cedido un espacio de realización y promoción cultural a un partido cuyas señas son la apología del fascismo, del terrorismo y de la violencia tal y como expresó en su día Millán-Astray (jefe de prensa y propaganda de la dictadura militar franquista) en su famoso... “¡Viva la muerte!” que resonó en su incidente con Miguel de Unamuno.
El resultado de la acción de este partido político y de sus militantes, que va a ser homenajeados, son los miles de trabajadores/as asesinados/as que hoy en día siguen poblando las cunetas y las fosas comunes de la geografía española.
Por todo ello condenamos este acto que solo busca la provocación y el enfrentamiento dentro de un barrio obrero lleno de movimientos tanto asamblearios, como de defensa de los derechos de los trabajadores.
Para finalizar, entendemos que este acto hace un flaco favor tanto al movimiento cultural madrileño como al propio teatro.
Grupo Anarquista Tierra
Federación Anarquista Iberica

21/10/13

El Estado. (Pietro Gori).


El Estado, el poder ejecutivo, el judicial, el administrativo y todas las ruedas grandes o chicas de este mastodóntico mecanismo autoritario que los espíritus débiles creen indispensable, no hacen más que comprimir, sofocar, aplastar cualquier libre iniciativa, toda espontánea agrupación de fuerzas y de voluntad, impidiendo, en suma, el orden natural que resultaría del libre juego de las energías sociales, para mantener el orden artificial -desorden en sustancia- de la jerarquía autoritaria sujeta a su continua vigilancia. Magistralmente definió Giovanni Bovio el Estado: "opresión dentro y guerra fuera. Con el pretexto de ser el órgano de la seguridad pública, es, por necesidad, expoliador y violento; y con el de custodiar la paz entre los ciudadanos y las partes, provoca guerras vecinas y lejanas. Llama bondad a la obediencia, orden al silencio, expansión a la destrucción, civilización al disimulo. Como la Iglesia, es hijo de la común ignorancia y de la debilidad de la mayoría. A los hombres adultos se manifiesta tal cual es; el mayor enemigo del hombre desde que nace hasta que muere. Cualquier daño que pueda derivar a los hombres de la anarquía, será siempre menor que el peso que el Estado ejerce sobre ellos". Hacen creer los gobernantes, y el prejuicio es antiguo, que el gobierno es instrumento de civilización y de progreso para un pueblo. Pero si bien se observa, se verá que, al contrario, todo el movimiento progresivo de la humanidad es debido al esfuerzo de individualidades, a la iniciativa anónima de las multitudes y a la acción directa del pueblo. El mundo ha marchado siempre hasta el presente, no con ayuda de los gobiernos, sino a pesar de éstos, y en éstos hallando siempre el continuo obstáculo directo e indirecto a su fatal andar. ¡Qué de veces los más gloriosos innovadores en ciencias, en arte, en política, no hallaron su camino barrado, mucho más que por los prejuicios y por la ignorancia de las multitudes, por los andadores y por las persecuciones gubernativas!
Cuando el poder legislativo y el gobierno aceptan y satisfacen en forma de ley o de decreto alguna nueva petición salida de la conciencia pública, es después de innumerables reclamaciones, de agitaciones extraordinarias, de sacrificios mil del pueblo. Y cuando los gobernantes se han decidido a decir sí, a reconocer a sus súbditos un derecho y, mutilado y desconocido, lo promulgan en los códigos, casi siempre aquel derecho se ha hecho anticuado, la idea es ya vieja, la necesidad pública de tal o cual cosa no se siente ya, y entonces la nueva ley sirve para reprimir otras necesidades más urgentes que se avanzan, que tienen que esperar a ser esterilizadas, hipertróficas, antes de que las reconozca una ley sucesiva.
Todo aquel que ha estudiado y observado con pasión los partos curiosos y extraños del genio legislativo, las leyes pasadas y las presentes, queda sorprendido al ver el sutil fraude que logra gabelar por derecho el privilegio, por orden el bandidaje colectivo, por heroísmo el fratricidio de la guerra, por razón de Estado la conculcación de los derechos y de los intereses populares, por protección de los honrados la venganza judiciaria contra los delincuentes, que como dice Quetelet, no son más que instrumentos y víctimas, al mismo tiempo, de las monstruosidades sociales.
Y cuando nosotros queremos combatir estos males, causa y efecto juntamente de tanta infamia y de tantos dolores, para derribar todo lo que dificulta el triunfo de la justicia, se nos llama "fautores del desorden".
Cierto; propiedad, Estado, familia, religión, son instituciones que algunas merecen la piqueta demoledora y otras esperan el soplo purificador que las haga revivir bajo otra forma más lógica y humana. ¿Pero querrá esto decir seriamente que se pasaría del "orden al desorden"? ¿Quién no desearía entonces, si se diese voz, tan contrario significado a las palabras, el triunfo del desorden?
Pero si las palabras conservan su significado, no pueden los anarquistas ser llamados amigos del desorden, ni aun considerando esto desde el punto de vista único de revolucionarios. En este histórico periodo de destrucción y de transición entre una sociedad que muere y otra que nace, los actuales revolucionarios son verdaderos elementos de orden. Tienen éstos en sus fosforescentes ojos la visión de la sublime idealidad que hace palpitar el corazón de la humanidad, que la empuja hacia el infinito ascendente camino de la historia.
Después del estampido del trueno, brilla sobre la cabeza de los hombres el bello cielo luminoso y sereno; después de la vasta tempestad que purifique el aire pestilente, estos militantes del porvenir señalan la primavera florida de la familia humana, satisfecha en la igualdad y embellecida con la solidaridad y la paz de los corazones.

(Vuestro orden y nuestro desorden, 1889)