25/3/22

Contra la guerra, por la solidaridad mundial



El Comité de Relaciones de la Internacional de Federaciones Anarquistas (CRIFA) se ha reunido en Marsella los días 19 y 20 de marzo de 2022, acordando el siguiente comunicado:


Condenamos la criminal agresión a Ucrania promovida por el gobierno ruso, junto a todos los militarismos, y nos solidarizamos con los pueblos oprimidos de ambos lados de la frontera, promoviendo el apoyo activo a las víctimas del conflicto, a lxs refugiadxs, desertorxs y prisionerxs de todos los bandos de esta guerra y de su potencial expansión. En los contextos en los que operan nuestras diferentes federaciones, debemos denunciar y oponernos al papel de la OTAN, de los EE.UU. y de la UE en la creación, también, de las condiciones previas para permitir que el Estado ruso ataque a su vecino más débil con la complicidad de su títere, Bielorrusia. Denunciamos el aumento del autoritarismo en todo el mundo en los últimos años, que ha visto el creciente papel de los ejércitos en las políticas públicas. Con la situación actual, destacamos especialmente la creciente militarización de la sociedad en el contexto del creciente rearme en toda la UE, en medio de los llamamientos generalizados a favor de un Ejército Europeo, en detrimento del gasto social.


Lxs pobres y oprimidxs del mundo son siempre lxs perdedorxs en las guerras. Se han convertido en carne de cañón y han sido desarraigadxs de sus hogares, y se enfrentan a la pobreza y la enfermedad como resultado de esta guerra. Al mismo tiempo, lxs patronxs globales siguen trabajando para controlar los recursos del planeta. Nos oponemos al capitalismo global y al nacionalismo que son las causas de la guerra. Por el contrario, tenemos que luchar en la guerra de clases, contrarrestando la industria bélica y el gasto público en la guerra, y toda la lógica de la guerra, y promover movilizaciones horizontales más amplias de lxs trabajadorxs y las colectividades.


Asimismo, insistimos en el peligro de cometer el error de defender a "nuestra" nación o "nuestro" país, resaltando nuestras posiciones anti-nacionalistas y de negación/rechazo, ya que nuestro enemigo está en "nuestro" país y es "nuestro" estado nacional o burguesía nacional. Por el contrario, pretendemos construir la solidaridad entre todxs lxs proletarixs y subrayar el carácter global de los estados capitalistas.


Confirmando nuestros valores históricos de internacionalismo, solidaridad y parentesco global más allá de las fronteras, confirmamos nuestra oposición a todos los crímenes y masacres perpetrados por el capital y el Estado, desde el genocidio de los pueblos negros e indígenas que continúa hoy en Brasil, América Latina y en todo el Sur Global, hasta la destrucción del medio ambiente perpetrada por la lógica de los Estados, la ganancia y los mercados que está amenazando la vida misma de nuestro planeta.


2/3/22

¡¡¡SOLIDARIDAD INTERNACIONAL CONTRA LA INVASION RUSA!!!

 ¡Solidaridad internacional contra la invasión rusa!

¡STOP A LA GUERRA!


En la mañana del 24 de febrero de 2022, el ejército de Vladimir Putin invadió Ucrania a través de Bielorrusia, Crimea y Donbass. Esta invasión estaba ciertamente dirigida a la muy cercana Kiev. Varias ciudades han sido alcanzadas por misiles, incluida la capital. Por su parte, el presidente ucraniano, Volodymyr Zelinsky, prometió que "Ucrania se defenderá y ganará".


Esta situación era desgraciadamente previsible. Rusia ya ha mostrado su ambición imperialista, especialmente en Georgia en 2008, y en Oriente Medio y África más recientemente. En Ucrania, tras el alzamiento de Maïdan en Kiev en 2014 (que derrocó al presidente pro-ruso Víctor Yanukóvich), Putin se anexionó Crimea y ayudó a los separatistas pro-rusos del Donbass en el Este (las autoproclamadas "repúblicas populares" de Luhansk y Donetsk).


En un "Llamamiento al Pueblo" televisado el 21 de febrero pasado, Putin dijo: "Estamos tomando un trozo de Donbass, y si Ucrania hace olas (...) entonces tomaremos más", con 190.000 tropas listas para el combate en las fronteras.


Todos estos soldados posicionados en la frontera ruso-ucraniana y en Bielorrusia no estaban allí sólo para Donbass y su intención era apoderarse de toda o parte de Ucrania, siendo para él una región del "Imperio Ruso".


Ucrania está atrapada en un vicio: por un lado, sus recursos son codiciados para reforzar el régimen del Kremlin, debilitado por la crisis económica y cuya autoridad ha sido socavada por la pandemia; por otro lado, la OTAN intenta atraerla a su regazo.


En varias regiones del mundo, las rivalidades imperialistas multiplican los conflictos armados, de los que son víctimas las poblaciones.


Los anarquistas siempre han luchado contra el nacionalismo y el capitalismo, que arrastra "la guerra como la nube arrastra la tormenta", reforzando la militarización y el autoritarismo de los Estados, ¡mientras que la globalización neoliberal se jactaba de traer la democracia y la paz!


Esto parece ser sólo el comienzo de varios años de guerras o tensiones entre los países más ricos, que se han librado hasta ahora exportando sus conflictos a otros lugares.


El objetivo es controlar los escasos recursos naturales al tiempo que se crean impulsos nacionalistas nostálgicos de los antiguos "imperios", una visión glorificada de un pasado fantaseado, que ignora a millones de víctimas inocentes, y que permite justificar ideológicamente estas guerras ante sus poblaciones. El aumento de los presupuestos militares en todo el mundo es también una realidad significativa.


Nuestra lucha por construir un mundo basado en la solidaridad, la ayuda mutua y el internacionalismo es más necesaria que nunca.


Sobre la situación en Ucrania, nos unimos al llamamiento de nuestros compañeros rusos para llevar a cabo acciones donde sea posible, según los medios de cada uno: "¡No a la guerra entre pueblos! No hay paz entre clases!" 

https://www.monde- libertaire.fr/?article=Contre_les_annexions_et_lagression_imperialiste. 

También llamamos, en todo el mundo, a luchar contra el capitalismo, el nacionalismo, el imperialismo, así como contra el ejército (y el SNU, en Francia) que siempre nos empujan hacia nuevas guerras.


Nos solidarizamos con los compañeros de allí que han decidido huir o luchar en las milicias ucranianas, aunque sabemos que allí también operan desde 2014 fuerzas de extrema derecha de ideología fascista y nazi (pero muy minoritarias, a pesar del disgusto de Putin).


La mano de hierro de Putin sobre Ucrania significaría la destrucción del movimiento anarquista en esa región, como ha logrado notablemente en el este de Rusia en los últimos años: la tortura, el encarcelamiento, las ejecuciones son el futuro anunciado.


Como siempre, son los más pobres y precarios los que sufrirán las consecuencias de esta guerra, mientras los ricos refuerzan su poder y sus beneficios, especialmente en el ámbito militar.


Aunque somos pacifistas y nos oponemos a cualquier estado, entendemos la necesidad de luchar por la supervivencia y resistir a la opresión.


¡También llamamos a la deserción masiva de todos los cuarteles militares del mundo!


Somos internacionalistas y pacifistas, ¡la solidaridad es nuestra arma!



Federación Anarquista, 24 de febrero de 2022